Archivo de la categoría: habitos

Primavera

Estos días, y una vez proclamado oficialmente que la primavera ya está aquí, aun escucho decir que “no termina de llegar“, “que vaya días frescos“, y esas cosas tan humanas de la semiqueja encubierta.

La Naturaleza sabe hace más de un mes que la primavera está en marcha. En el momento en que florecieron los primeros almendros, ¿los viste? Es un ciclo y ese florecer que implica esta época ya se activó en las primeras fechas de febrero. Los humanos nos inventamos la manera de medir el tiempo como necesidad pero eso no implica que esté ajustado a lo natural y la vida. De hecho apenas lo está.

Ahora bien, como seres humanos, somos parte integral de la naturaleza, por lo tanto los cambios estacionales influyen en nuestro ser queramos entenderlo o no. Y no importa tanto si cambia la temperatura (ya sabes, el cambio climático es caprichoso con eso), que también influye, como que las horas de luz van ampliándose. Cuanta luz o cuanta oscuridad hay en el ambiente tiene relación con nuestro estado de ánimo.

En algunos momentos los días cortos, grises y húmedos pueden hacer sentir a las personas tristes o depresivas. Y no es bueno ni malo, es una forma de estar. Estoy segura que el árbol utiliza esa “tristeza” otoñal para desprenderse de todo e ir preparando los nuevos brotes, y no se siente desdichado por ello y nadie (sol, pájaros, otras plantas ni el mismo) le dicen que tiene que animarse y florecer; es el momento de entrar hacia adentro y estar tan solo tal vez triste. Y lo acepta por lo que eso hará de bueno al futuro.

No se qué suele ocurrir contigo en los cambios de estaciones. Algunas personas comentan que les trae alegría, felicidad y vitalidad, otras sin embargo dicen sentir fatiga y cansancio. Una cosa es que nuestro cuerpo y ser completo nos avise del cambio (que lo hace si le escuchamos) y otra muy distinta considerar que tiene que venir acompañado de falta de energía. Mucho menos sufrir por ello.

Podemos cultivar algunas prácticas para caminar con pasos decididos en dirección de la óptima energía que nos proporciona la nueva estación. Hoy la Primavera.

Estamos justo en el momento de transición. A ver si podemos disfrutarlo plenamente.

1.- Cultiva una mentalidad de gratitud

Cuando fijas tu atención en expandir tu vida, considera donde focalizas tu energía. Recuerda, donde pones el foco es a donde va la energía. Si gastas mucho tiempo viendo o escuchando los telediarios y noticieros varios en medios de comunicación y redes sociales tal vez te dejen un sabor amargo y una idea negativa del mundo en que vivimos, sin embargo hay mucho más y mucho bueno en el. Dar gracias por lo que tenemos es colocar la energía en otro nivel.

___ Observa lo que sucede en la naturaleza en esta época y todo lo que cambia en tu entorno y pregúntate: ¿Qué me ofrece de maravilloso y positivo la nueva estación?.

2.- Rompe el ciclo de la negatividad

Nada puede absorber tu energía como la negatividad. A veces nos envuelve un torbellino de pensamientos en el que la voz del juicio se hace poderosa. Si estás bloqueada en ese ciclo de juzgarte a negativo, la clave es detenerlo.

___ Cuando reacciones negativamente ante una situación o persona, preguntate si has respondido antes asi, si ya ha ocurrido otras veces. Y pon la intención en ello: para y observa sin juzgar y procede con amor y total compasión hacia ti. Puedes decirte: “Ya no lo necesito más” o “Con esto no gano nada”. Este nuevo modo de reaccionar te hará sentirte renovado e inspirado en cada momento de tu vida.


3.- Conecta con tu verdadero ser.

A través de la meditación. Con tan solo un minuto de meditación cada día también puedes cargar tu energía. Si pueden ser 5 minutos te sentirás llena de paz y serenidad. Cada vez que te conectas con tu verdadero ser es reconocer la verdadera fuente de toda energía, de alegría y de paz.

___ Sal de la contidianidad, sientate tranquilla con los ojos cerrados y respira con largos y profundos vaivenes de tomar y soltar. Tres veces y otras tres y otras tres, entonces dirige la atención a tu corazón y repite para ti estas cuatro palabras:

PAZ – AMOR – ALEGRIA – ARMONIA. 

 

Ojalá disfrutes de esta floreciente y energética estación. Los frutos para la siguiente…

11 hábitos de las personas realmente felices

Nuestros hábitos son aquello que nos proporciona vivir momentos de felicidad por encima de cualquier otra dimensión de la vida. Enumeremos varios para que vayamos implementando. A poquitos, sin empacho

Cuando elucubramos sobre la felicidad, solemos pensar en cosas que nos dan un placer inmediato, una buena comida, un buen libro, un día relajado en la playa, un paseo por un sitio que nos gusta, … Es cierto que todo esto que disfrutamos puede ofrecernos felicidad, pero solo de manera temporal. Estudios recientes muestran que la verdadera felicidad, la real satisfacción de la vida, la alcanzamos de modo algo diferente.

De hecho, las personas felices lo somos de modo totalmente intencional. Añade a tu repertorio los siguiente hábitos y ya me cuentas.

  1. Crea tu propia felicidad (y no te sientes a esperar si llega). Las personas más felices no son las más ricas, ni las mas sortudas ni las mas “guapas”, sino aquellas que lo desean ser de forma intencional y ponen su esfuerzo en ello. Tienes que considerarlo tu prioridad. Cada segundo que pierdes esperando a que llegue es un segundo perdido en construirla.
  2. Rodéate de las personas adecuadas. La felicidad es contagiosa. Pasar tiempo con personas felices induce a un estado de bienestar, creatividad y diversión.
  3. Duerme lo suficiente. El buen descanso recarga tu cuerpo de energia e incrementa la atención y la memoria. El nuevo día se encara de un modo mus diferente que si no hemos permitido ese descanso que recarga y desintoxica.
  4. Vive el momento. Es imposible ser feliz si estás en otro lugar que el aquí y ahora de forma permanente, solo lo conseguimos viviendo lo que hay (sea considerado agradable o desagradable). Si no sabes cómo cambiar este hábito sabe que debes hacer dos cosas: aceptar tu pasado con paz y aceptar la incertidumbre del futuro. La preocupación no cabe en el momento presente.
  5. Aprende a amarte. No solemos tener dificultad para maravíllarnos con las cualidades y capacidades de los demás, pero cuando se trata de apreciar las nuestras es harina de otro costal. Aprende a aceptar quien eres y a valorar tus fortalezas. Compasión para contigo trae mejores y más saludables decisiones y reduce la procastinacion.
  6. Aprecia lo que tienes. Dar gracias por todo lo que ya tienes te hace apreciar tu vida y reduce en un 23% la tasa de cortisol y con ello el estrés: aumenta el bienestar, tienes mejor humor y más energía.
  7. Haz ejercicio. Solo con mover tu cuerpo de manera consciente durante 10 minutos consigues cambios bioquímicos que te harán sentir mejor. Si puedes encontrar una manera de ejercitarte que te guste y hacerlo regularmente incrementarás tu estar bien.
  8. Perdona, aunque no olvides. Ante una afrenta, evita las rencillas y el estrés de una discusión, perdona, pero que eso no permita que nadie vuelva a poner eso en tu camino. No guardes rencor pero haz valer tu espacio para que no se repita.
  9. Siente lo que sientes. Reprimir tus emociones es malo, fatal para uno mismo. Hay estudios que han demostrado que la longevidad está relacionada con el grado en que expresas lo que siente. Así que….
  10. Céntrate en lo que puedes controlar. Solemos enfocarnos en lo que no va bien en vez de ver la situación desde otro lugar. No puedo correr por una lesión, pues puedo nadar. Las personas felices no es que sean infalibles sino que se toman sus meteduras de pata con calma y deportividad.
  11. Mantén un modo de pensar de crecimiento. Podemos cambiar todo lo que necesitemos cambiar y creer eso nos da poder y fortaleza. Con mayor o menor esfuerzo podemos enfrentar cualquier desafío y tomar la vida así trae energía y felicidad.

Estos hábitos o estrategias no sólo nos reportan felicidad de la duradera sino que nos convierten en mejores personas. Toma desde ya aquellos que más resuenen contigo ahora y disfruta del reto de ser feliz. Más y más.

El Universo tiene la clave

No tiene que ser duro, difícil ni llevar mucho tiempo.

El Universo tiene la clave para la consecución de nuestros deseos.

Observa y repite lo que te propone la nota. Observa y repite. Y luego suéltalo. Olvídalo. Confía. Somos parte del Universo.

En el tiempo que tardes en leer esta pequeña nota, habrás podido plantar una pequeña semilla en forma de imagen en tu mente (cualquier cosa que se te ocurra, a ser posible con mucha y buena cargar emocional), el Universo habrá reaccionado a ello (realineando planetas, personas y todo lo necesario) y las compuertas se habrán puesto a temblar con fuerza mientras la visión elegida está más cerca de manifestarse que nunca antes.